Hotel Spa Mansion Santa Isabella 4*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Parking gratuito
-
Servicios 24 horas
-
Actividades
-
Spa y relajación
-
Comida/Bebida
-
Salas de reuniones
-
Prohibido fumar
-
Agradable para niños
-
Acceso para sillas de ruedas
-
Desayuno
-
No se permiten mascotas
Ubicación
Este estiloso Hotel Spa Mansion Santa Isabella Riobamba se encuentra a tan solo 400 m de la Basílica Católica del Sagrado Corazón de Jesús, y a unos 25 minutos a pie del Parque Ecológico. Situado a unos cuantos pasos de la Casa de la Cultura Núcleo de Chimborazo, el hotel dispone de 26 habitaciones, así como de un restaurante.
Este hotel está situado en el centro de Riobamba, a 450 m de la Catedral de Riobamba. Los huéspedes pueden visitar lugares de culto como la Loma de Quito, situada a unos minutos a pie del hotel Spa Mansion Santa Isabella Riobamba. Los lagos de Ozogoche también se encuentra a tan solo 1 km. El alojamiento está situado a 105 km del Aeropuerto Latacunga y a una distancia de 100 metros de la parada de autobús Gabriel Garcia Moreno y Jose Veloz.
Además de patio, las habitaciones en el Hotel Spa Mansion Santa Isabella, de 4 estrellas, están equipadas con TV de pantalla plana con canales vía satélite. Hay los muebles oscuros que incluyen escritorio. Disponen de bañera de hidromasaje, así como de instalaciones como secador de pelo y albornoces.
El hotel Spa Mansion Santa Isabella sirve todos los días un desayuno americano con café fresco y productos regionales. Los huéspedes están invitados al restaurante LA Mansion Restaurante para disfrutar de la alta gastronomía.
Reseña de un crítico de hotel
Durante mi reciente estancia en el Hotel Spa Mansion Santa Isabella, tuve la oportunidad de disfrutar de un ambiente que equilibra la belleza ancestral de su arquitectura colonial con el confort moderno. Las habitaciones, cada una con su propia esencia, cuentan con cómodas camas y detalles elaborados por artesanos locales, creando un refugio perfecto tras un día explorando los paisajes de Riobamba. El spa del hotel es un verdadero oasis de relajación, donde tuve la suerte de disfrutar de un tratamiento rejuvenecedor que combinaba aceites de plantas andinas. Además, el restaurante ofrece una exquisita variedad de platillos ecuatorianos e internacionales que deleitaron mi paladar, haciendo honor a la gastronomía local a la que estoy tan acostumbrado, pero con un giro único. La amabilidad del personal también merece ser destacada; siempre dispuestos a ayudar y compartir recomendaciones sobre los tesoros naturales de la zona, como el majestuoso Chimborazo. Sin duda, recomendaría este hotel a quienes busquen un espacio acogedor y lleno de detalles que invitan a la desconexión y al disfrute.